El laboratorio del hipódromo de San Isidro fue autorizado para hacer los controles antidoping de todas las carreras de Black Type
Osaf acaba de informar que el laboratorio del hipódromo de San Isidro fue autorizado para hacer los controles antidoping de todas las carreras de Black Type tanto de Argentina como de los hipódromos socios de esa entidad. De tal manera, ya no deberán enviarse a Francia las muestras colectadas.
"La única excepción a esta habilitación aplica para aquellas carreras que se encuentren dentro de las 100 mejores carreras del Ranking Mundial de IFHA y Longines, publicado por IFHA, en cuyo caso
deberán remitirse las muestras para control de doping a alguno de los Laboratorios de Referencia de la Federación Internacional.
Dentro de dicha excepción se encuentra también el Longines Gran Premio Latinoamericano y la Longines Cup".
Hasta el presente, ningún clásico sudamericano integra aquel listado de los mejores cien del mundo, lo que es una pena, por cierto, pero si en algún momento avanzan a esa categoría deberán ser analizados por un centro de referencia de la Federación Internacional de Autoridades Hípicas.
Aquel último párrafo puede ser leído, pues, como el de una confianza con reparos; se parece más una autorización de carácter provisional en el camino a convertirse en laboratorio de referencia.
Cabe señalar que no se pretende que todos los laboratorios de análisis se conviertan en Laboratorios de Referencia IFHA, y el hecho de que uno no haya sido
designado no es en modo alguno una reflexión sobre la
competencia de esa organización.
Esos centros avalados por la IFHA actualmente son cinco y quedan en Australia, Francia, Gran Bretaña, Hong Kong y los Estados Unidos.
Desde el momento que el turf argentino puso en manos del Laboratoire des Courses Hippiques el control antidoping de sus G1, se han detectado numerosas infracciones; hallazgos que se explican por la alta capacidad forense del centro francés, que debería igualar el de San Isidro.
Así como Francia asistió al turf de Argentina por intermedio de su tecnología, hay que señalar que sus tiempos para informar hallazgos no han sido lo suficientemente ágiles que se necesitaban, generando situaciones donde caballos que debieron estar suspendidos pudieron mantenerse en competencia. Que San Isidro ahora tenga el control de las investigaciones para subsanar estos inconvenientes.
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