¿Marcha por el orgullo burrero?
No estamos contando bien la historia. Nos faltan relatos. Nos estamos quedando con el viejo slogan de la industria sin chimeneas que le da trabajo a miles de personas como para que ese mensaje nos defina como puros y castos. No alcanza. Tenemos que mostrar más. Comunicar mejor. Evangelizar. Hacer turf cada cual desde su posición para ser considerados.
Quizá pronto trasciendan algunas miserias que ha tenido la hípica mediante una historia bien contada por la pantalla grande. Dará un testimonio ficcionado. Sin conocer la trama a fondo de la pelicula, ya hay quienes se preocupan por lo que podrá mostrar a la sociedad acerca de nosotros.
El turf, como muchas familias, tiene asuntos que prefiere mantener en el plano de la discreción. Han formado parte de su historia, pero no son moneda corriente en estos días. Revolver en el pasado quizá agite el presente y comprometa el futuro.
En la otra cara de la moneda hay buenas historias que permanecen sin ser descubiertas.
Aguardan en en el closet.
Los periodistas, los editores, los divulgadores tenemos cierta responsabilidad en esto de no sacarlas a relucir por desconocimiento o pereza; o por ambas cosas. Esas historias bien contadas también podrían ser el nudo de un bestseller.
Digresión. El Golpe, con Paul Newman y Robert Redford ambientada en Chicago, hablaba sobre una estafa con apuestas e involucraba a las carreras. En 1993 ganó un Oscar.
Aquí la hípica cargó con un estigma social durante muchos años que en apariencias se va diluyendo. El mundo evoluciona. Lo que antes se vivía con tapujos ahora se acepta.
No es necesario hacer una marcha por el orgullo burrero. ¿o si?.
En nuestra capacidad para mostrarle al público nuestras mejores historias descansa la chance de cautivarlos y ganarlos para las carreras o perderlos para siempre. Es nuestro deber comunicar más y mejor.
Japón mete cientos de miles de ciudadanos en los hipódromos cada vez que tienen una carrera interesante. La gente acampa en las veredas esperando la apertura. En Japón el turf es pasión de multitudes de multitudes como aquí lo es el fútbol. Sus planes de caridad para ayudar a sectores necesitados son famosos. Destinan millones. Ir a sus hipódromos está bien visto.
Japón ha hecho las cosas bien. Si el mundo tiene un ombligo hípico, está cerca de Tokio.












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