Las próximas ganadoras de la Polla, el Selección o la Copa de Plata ya están vendidas a Japón, aún sin haber cruzado el disco

 



Tokio, Nakayama, Kioto y Hanshin son conocidos como los "cuatro grandes" de los 10 hipódromos de la Japan Racing Association y, junto con Chukyo, todas las carreras de GI se llevan a cabo en estos cinco campos. Tres hipódromos, Tokio, Niigata y Chukyo, tienen recorridos en el sentido antihorario y las otras pistas tienen recorridos hacia la mano derecha. 

 En alguno de ellos, seguramente, correrán los hijos de las 18 yeguas argentinas subastados entre el lunes y martes último por un total de 11.700.000 dólares. Habrá que esperar dos años y reservar entradas para verlos, porque en Japón para ir a las carreras se tiene que sacar asientos con anticipación.


Once millones de dólares. Once palos verdes. Una cantidad enorme vista desde nuestra industria hípica  y una pelusa en la solapa para el turf japonés, que hace rato dejó de ser un emergente para constituirse en potencia. Once millones billete es poco menos que lo apostado durante todo el año para las carreras del hipódromo de La Plata.

Nacen en Japón cerca de 7500 caballos por temporada (más que en la Argentina) y realizan casi 15.000 carreras (tres veces las que aquí).¿ Querés más? Según el último reporte publicado por la Federación Internacional de Autoridades Hípicas, han pagado en premios la friolera de 1074 millones de dólares y se han apostado 32.700 millones de dólares durante 2018. Yo también me caí de espalda cuando conocí ese número. ¿Cuánto le debe Argentina al Fondo Monetario Internacional?

Según el mismo reporte de la IFHA, existían en Japón 9098 yeguas  de cría, entre ellas muchas de las mejores nacidas en la Argentina. Viven allí ganadoras de la Polla, el Selección, las Guineas, las Estrellas... Yeguas imposible de ser retenidas aquí ante la primera  buena oferta.

 El mercado japonés tiene un monedero lo suficientemente grande como para comprar  lo mejor de la plaza. Salvo raras excepciones se han llevado todo lo que quisieron desde nuestro país. En realidad compran papel más que pedigree. Luego las preñan y pasan la cría por las ventas recuperando buena parte de la inversión. Lo demás es repetir la operación cuantas veces puedan y empezar a ganar plata. 

Una de las primeras yeguas argentinas en llegar a Japón en este siglo fue New Heaven, la mejor velocista de 1999. Le sacaron trece hijos. Plin caja.

El hijo de la yegua argentina Conviction subastado en 3.636.363 dólares el martes es claro ejemplo del negocio. El servicio de su padre, el Triple Coronado japonés Contrail, cuesta 82.000 dólares. Conviction había ganado el Gran Premio Lerena en Palermo. Su primer hijo en Japón se vendió en 691.000 dólares de destete. Fue producto de la cruza con el padrillo Satono Diamond, cuyo fee actual es de 18.000.

American Song también cobró fama por ganar el Lerena  y enseguida fue exportada. Este año le nació un potrillo del padrillo japonés Kizuna (Deep Impact), cuyo servicio también cuesta 82.000 dólares. 

El próximo domingo se corre en Palermo l clásico Ignacio, Ignacio F E Ignacio Correas (G2) con ocho participantes luchando por un premio del equivalente a 12.900 dólares oficiales. Quizá una de ellas pronto sea embarcada hacia Oriente. Quizá también ya estén vendidas las próximas ganadoras de la Polla, del Selección y la Copa de Plata aún sin que esas carreras se hayan corrido todavía.






























Comentarios

Entradas más populares de este blog

¡LA PRIMERA EDICIÓN DE UN DÍA EN LAS CARRERAS LLEGA AL HIPÓDROMO DE PALERMO

El cásico La Troienne y más de $140M en pozos