Una historia digna de Hollywood rodea a Belleza de Arteaga
Hay una historia de vida detrás de Belleza de Arteaga, la yegua argentina recientemente vendida a una corporación norteamericana que correrá el Distaff de la Breeders' Cup con los colores de Cacho Valenzuela, el 4 de noviembre en Santa Anita Park. Es una historia de casualidades, hollywoodiense, dramática, pintoresca, para sorprenderse y emocionarse. Es la historia de una yegua inicialmente destinada a ser una más, intrascendente, anodina, que de pronto se convierte en estrella; es la historia de un dueño de caballos sureño tocado un día por la varita mágica. Es un cuento sin final todavía.
Belleza de Arteaga llegó a manos de Valenzuela derivada de una tragedia. El accidente de tránsito en el que perdió la vida Federico Caracoche, su dueño original, motivó el remate de todo el stock del haras Las Raíces entre las que se encontraba la hija de Cosmic Trigger, por entonces de cinco años de edad y ganadora de dos carreras, simplemente.
Cacho Valenzuela es oriundo de Chos Malal, una ciudad de menos de 20.000 habitantes al norte de Neuquén. Ha tenido varios caballos; el que mas ganó lo hizo tres veces hasta que llegó Belleza y ....
"Veníamos muy mal ese año con los caballos, no podíamos ganar una carrera; ya era julio o agosto y teníamos cinco en cuida. Fue cuando nos enteramos del remate de Las Raíces y ahí empezó todo. A mí me gustaba para comprar Forty Cinque, una que cuidaba Martín Ferro", cuenta Cacho Valenzuela, quien posee un emprendimiento familiar dedicado a la distribución de alimentos.
"Yo había comprado antes algunos caballos en haras importantes; le compré a Firmamento, a La Esperanza, a Santa Inés; le compré también a Menditeguy. Nunca fui a menos. Compraba de acuerdo a mi bolsillo. Estuve con Gaitán, Scarpello, buenos cuidadores que me aconsejaban pero nunca saque un potrillo más o menos".
El Distaff de la Breeders' Cup es una de las carreras más codiciadas por su formato de 1800 metros en pista de arena; los dos millones de dólares una tentación, la fama y el prestigio no se cotiza en metálico. Cuando negoció para venderla, Valenzuela puso como condición que le permitieran correr el Distaff previamente. Los interesados japoneses se retiraron de la mesa; una corporación norteamericana aceptó el trato. Todavìa no hay una fecha concreta para el embarque; la burocracia siempre atrasa todo.
"Me gustaba Forty Cinque, pero mi hijo, Jorge, me pidió que también mirase a Belleza. "Tiene peores carreras pero con ella creo que podemos llegar a ganar algunas", me dijo. Venía de llegar segunda en la Intermedia", agrega al relato quien compró a la nueva campeona desde su computadora en ese remate On Line.
"La yegua tenía una base de 10.000 dólares y le hice un tiro de 10.500. Nadie ofertaba nada por ella: alguien me dijo que era porque echaba sangre. A la tarde aparece otro interesado, le hace una oferta y yo la subo a 11.500. Al final me la quedé en 10.200 más o menos por los descuentos que se hacían en las condiciones del remate". Por aquellos días el dólar oficial estaba a 121 pesos.
Pasó algún tiempo hasta que Cacho y Belleza de Arteaga -que no sangra- se conocieron en persona. "Un amigo me mandó fotos de ella; pesaba 400 kilos; estaba peluda; le ofrecí entrar con una parte pero no quiso". Cuando la suerte no es para vos no es para vos.
Valenzuela sueña cada noche con ganar el Distaff, pero lo sabe difícil. "Va a llegar a la carrera 8 o 9 puntos, se le cambiará mucho de todo pero me ilusiono igual".









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