La revancha con Labrado deberá esperar
Girona Fever es una máquina de ganar carreras en su Uruguay natal y en la Argentina. Ella ha ganado 17 en sus seis años de vida. Pudieron ser 18, pero una vez fue descalificada por recibir una medicación no autorizada. Integra el grupo de los sprinters supersónicos de sudamérica y en esa pirámide está en la parte de arriba.
Con tal de ganar el Clásico Venezuela (G2), sobre 1000 metros, Girona Fever volvió a subirse a un avión en el aeropuerto Carrasco, de Montevideo, para volar 210 kilómetros y desembarcar en el de Ezeiza, ubicado a 60 minutos del hipódromo de Palermo, por carretera. Además de ganar carreras, está acostumbrada a esas travesías. En mayo hizo el mismo periplo para vencer al mejor velocista de Palermo y San Isidro en el Gran Premio Ciudad de Buenos Aires y al volver a su casa en Uruguay fue operada de la garganta. Su recuperación fue exitosa. Al toque sufriò un pequeño desgarro y otra vez hubo que pararla.
Girona Fever desafiará nuevamente al sexo opuesto en la Argentina el próximo 1 de Mayo.
"Tuvimos una excelente carrera; estamos muy felices de cómo se ha recuperado", dijo el jockey Federico Piriz luego de batir por un cuerpo y medio a Che Maga, una adversaria que ha obtenido 15 victorias en su campaña.
"Alguna vez hemos proyectado llevarla a Dubai con Antonio Cintra, pero no se dio. Nuestra prioridad por el momento es seguir en Palermo y Maroñas. Ahora volveremos a Uruguay y regresaremos a la Argentina el año próximo. Nuestro pensamiento está concentrado en el Gran Premio Maroñas, el próximo 6 de enero; queremos ganarlo por tercera vez" declaró su propietario Luis Herrera. Entonces, la revancha con Labrado deberá esperar.
No pocos fans viajaron desde Montevideo a Buenos Aires para alentar a Girona Fever. Los fans uruguayos viven con mucho patriotismo el éxito de sus caballos fuera de sus fronteras. Uruguay se encuentra en el Capítulo 2 del Cataloguing Standards con posibilidades de ascender una posición en el futuro.

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