¿Cuánto puede sobrevivir La Plata sin carreras?
El problema es estructural, viene de vieja data; tampoco ahora se solucionará poniendo parches y menos palos en las ruedas. El hipódromo de La Plata convive con paros y huelgas desde que tengo memoria. Se lo hacían a la Empresa Hípica Argentina, a Caporal, a Carezzano, a Maidana, a Oriolo, a Cowen y a cuanto administrador o interventor haya ocupado el chalet del tenis. Por salarios, por aumento de premios, por atrasos en los pagos, por la pista, por los vestuarios, por la mar en coche. Y no es que las protestas no hayan tenido sustento, sino que en muchos casos las medidas de fuerza sirvieron para enfrentar a pobres contra pobres.
La de ahora, impulsada por la Asociación Unificada de Jockeys y Cuidadores, es más de lo mismo. Se asienta en lo económico y en los tiempos con que la tesorería paga las comisiones, que seguirán siendo de miseria si el tema central no se arregla. Y el conflicto principal es lo poco que se juega para las carreras del Bosque y la contribución de los slots amañada en el 9 por ciento desde hace tiempo cuando podría subir de nivel. Muchos piensan que el Fondo de Reparación ya no repara. Otros se preguntan hasta cuándo hay que reparar a la hípica.Seré directo. En mi opinión el Bosque hoy es un hipódromo de montas perdidas donde la mayoría de los profesionales compiten por la diaria. No ven en el disco la gloria deportiva sino la posibilidad de pagar la factura de la luz, el gas o la cuenta del teléfono. Correr es casi una changa para no estar por debajo de la línea de pobreza. Y pocos se salvan. Es cruel decirlo.
Si las demandas de ahora consiguen subir los premios, será pan de hoy y hambre de mañana. La inflación galopante volverá a licuar los ingresos pronto.
Las recaudaciones del Sur, donde abrevan parte de las bolsas de premios, son deprimentes comparadas con las de Palermo y San Isidro, que tienen músculos propios. Por ejemplo durante la última reunión del año el Bosque recaudó 118 millones de pesos; al día siguiente San Isidro vendió apuestas por 302 millones.
De las planillas que confecciona Criadores surge que de enero a noviembre La Plata recaudó $ 7.386.382.575 mientras que San Isidro, por ejemplo, hizo $13.346.854.421. Siete mil palos menos que el coloso del Norte. Algo está pasando para que La Plata no sea del interés de los jugadores. ¿Terminará siendo sólo una pista de vareos el hipódromo platense? Ojalá que no, pero al ritmo actual no me sorprendería. ¿La salida sería privatizarlo? Recuerdo que Orlando Caporal, allá por 2007, tenía esa misión emanada por el decreto 2575 firmado por Felipe Solá. ¿Habría interesados en tomarlo? Las contestaciones están repartidas.
El nuevo presidente de la lotería bonaerense, Gonzalo Atanasof, visitó el hipódromo hace pocos días. No se terminó de acomodar en su oficina ubicada en calle 46 cuando la hípica platense entró en ebullición ¿Cuánto puede sobrevivir el turf platense sin carreras? La reapuesta la dejo a tu criterio.










.jpg)













Comentarios
Publicar un comentario