Los caballos argentinos siguen siendo noticia en Bahrain donde hace años encontraron campo fértil de la mano de Allan y Paul Smith. Ahora fue el turno de Sing in Craf, un tordillo singular ganador de una prueba doméstica sobre 2000 metros en el marco de las celebraciones por el Día Nacional de ese país.
En la pista de Riffa el hijo de Mastercraftsman criado en el haras Firmamento le dio una alegría inmensa a su propietario, Sheihh Isa bin Khalid bin Ali Al-Khalifa, porque qué otra cosa un hombre puede disfrutar más que ver ganar a su caballos junto con su hijo en el hipódromo y recibir juntos los trofeos, en este caso correspondiente a la H.H.Sh. Faisal bin Khalid bin Hamad al Khalifa Cup.
Sing in Craf galopó cómodamente en la cancha de césped sin recibir oposición de ninguno de sus tres rivales durante el primer kilómetro y cuando debió esforzarse no se dejó alcanzar. Parece un caballo de una sola marcha, hecho para transitar carreras de largo aliento, con un voluminoso cuerpo de 563 kilos.
Varias veces Smith ha viajado a la Argentina para llevarse buenos caballos y cuando no pudo viajar confió en los ojos e Irene Guimaraes, que forma parte de su equipo. Smith también ha confiado en jockeys sudamericanos; Carlos Bueno, Edison Rodríguez y Alejandro Brun han montado sus caballos logrando que los fanáticos de Sudamérica pongan especial atención a sus faenas. Cada viernes o sábado no son pocos los sudamericanos que siguen en directo las carreras de Bahrain por Youtube.
Bahrain ingresó en una etapa de despegue definitivo; se ha ganado un lugar en el mapa. De la hípica poco ambiciosa de una década atrás ha girado hacia una profesional, con caballos cada vez de mayor calidad, competencias mejor remuneradas y reconocimientos de la IFHA. El recientemente inaugurado sistema lumínico que le permite realizar carreras nocturnas sería la sana envidia de muchos centros hípicos del mundo.
Con el impulso del jeque Isa bin Salman bin Hamad Al Khalifa, presidente del Rashid Equestrian & Club de Carreras de Bahrain, en poco tiempo ha logrado posicionarse como una alternativa en Medio Oriente. Ya tiene su propia carrera de un millón de dólares -la Bahrain International Trophy (G2)- y también es la casa de la Bahrain Turf Series, un certamen de carreras por puntos que reparte en conjunto un millón de dólares a través de todas sus instancias y que en su primera edición fue ganada por la argentina Happy Craf, radicada allí desde que fue exportada de yearling.
Va por el camino correcto como jurisdicción de carreras. Ya sabe dónde está su Norte.

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